Reiki a la distancia – Ten cuidado de lo que pides

Artículo de Gustavo Cristian Fritz

Cuando comienzo mis clases de segundo nivel de Reiki lo primero que menciono a mis estudiantes es que el Reiki a la distancia es una herramienta PODEROSA y que como tal, implica una INMENSA responsabilidad ¿Por qué?

Porque cuando damos Reiki con el primer nivel, la persona debe estar presente en nuestro espacio o debemos ir al suyo. Pero con el segundo nivel podemos recibir incontables pedidos de sanación con Reiki, incluyendo lugares y personas que nunca conoceremos. Siendo este el caso, si no estamos prestando atención podemos solicitar permiso erróneamente o invadir la libre voluntad de alguien más.

Para evitar esta situación, recomiendo a mis estudiantes enviar Reiki a la distancia sólo con el consentimiento del receptor o, en el caso de los niños, el consentimiento de los padres o un miembro directo de la familia en caso de personas inconcientes. Otra “regla positiva” es solicitar permiso del alma de la persona a quien le enviaremos Reiki. Pero lo más importante de todo, en mi opinión personal, es pedir por EL BIEN MAYOR para esa persona o situación. Porque muchas veces no sabemos qué es lo mejor que puede pasar, pero sabemos que es para que ocurra lo mejor para nosotros, nuestro ego o nuestros afectos.

La siguiente leyenda ilustra muy bien lo que intento decir. Muchas veces actuamos por lástima o miedo, en lugar de actuar por compasión. El Reiki es COMPASIÓN, no somos superiores por ser canales de Reiki.

Reiki a la distancia – Ten cuidado de lo que pides
Imagen de kellepics

La leyenda de la Diosa de la Fertilidad

La historia dice que en la cima de una montaña en India había un templo dedicado a la Diosa de la Fertilidad. Muchas mujeres que no podían tener niños hicieron un peregrinaje a este templo ofreciendo flores a la diosa para obtener el favor de quedar embarazadas.

En una fecha especial, el lugar se llenó con mujeres que iban a solicitar o agradecer por los favores recibidos.

Naisha era una de estas mujeres. La primera vez que ella subía la montaña, uno de los muchos niños que estaba vendiendo flores se cruza en su camino. Cuando ella le preguntó su nombre el niño respondió Mishka (que significa el regalo del amor). Naisha le compró flores y fue al templo, después de un largo peregrinaje le suplicó a la Diosa que le diera un niño.

Después de varios meses, sin haber alcanzado los resultados esperados ella regresa al templo donde nuevemente se cruza con Mishka. Naisha volvió a comprarle flores al pequeño niño, flores que fueron dadas a la Diosa. Esta ceremonia se repitió numerosas veces hasta que un día Naisha, ya desesperada regañó a la Diosa y la reprochó por el número de veces que ella vino al templo sin obtener el preciado favor, mientras que otras lo obtenían en su primer intento.

Unas semanas más tarde, la mujer no lo podía creer, ella estaba finalmente embarazada. Su embarazo fue frenético y con muchas complicaciones. Pero cuando llegó el momento de dar a luz, sucedió lo peor, no solo por el nacimiento mismo sino por el número de problemas que tenía el bebé (la leyenda describe también malformaciones en detalle, pero yo prefiero omitirlas).

Tan pronto como estuvo disponible para caminar, la mujer salió camino a la montaña, una vez más se cruzó con Mishka y solamente le dijo que desaparezca de su camino sin comprarle flores. Cuando llegó al templo ella gritó y reprochó a la Diosa en una manera tan desgarradora que la imagen del templo tomó vida por unos instantes y habló: “Querida Naisha, en cada uno de tus peregrinajes coloqué a Mishka en tu camino, un niño saludable y amable que necesita el amor de una madre; tu insististe en tener tu propio niño, el que yo no quería darte porque sabía cómo sería. Pero insististe tanto que no pude detener respetar tu libre voluntad. No me culpes por tu obstinación”.

Siempre solicita recibir el mayor bien para ti, ya que no sabemos qué es realmente correcto y perfecto para tener. Solicitamos desde la carencia, así que mejor preguntar desde la divina abundancia. De esta manera, recibiremos lo mejore que podríamos tener. Aunque al momento no lo podemos ver.

La versión original en inglés del artículo en Reiki Rays: Distance Reiki – Be Careful What You Ask For

Gustavo Cristian Fritz
Gustavo Cristian Fritz

Gustavo es Maestro de Reiki y terapeuta holístico en Baradero, Buenos Aires, Argentina. Se dedica a la difusión de Reiki y Shiatsu entre otras terapias. Después de 10 años de aplicar estas técnicas, Gustavo está abandonando la práctica de la ingeniería química para participar plenamente en estas actividades y ofrecer sesiones de divulgación en todos los lugares donde es llamado. Gustavo puede ser contactado a través de su correo electrónico, vivemejor@ymail.com o su página de Facebook, https://www.facebook.com/Vivemejor.terapias.para.el.alma.

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